La filtración es un proceso en el cual un fluido pasa sobre un material que permite la separación de los contaminantes de éste, obteniendo así una solución más limpia y fácil de reutilizar.
Los sistemas de filtración se han hecho cada vez más necesarios en los últimos años, debido a los avances tecnológicos, es por esto que la eficiencia en la filtración cada día toma más fuerza.
El medio filtrante actúa como una barrera que permitirá dejar pasar al fluido, mientras que retiene los sólidos suspendidos. Este medio realiza una separación selectiva; ya que ciertas substancias pueden atravesarla, mientras que otras quedan atrapadas en ella.
Algunas de las aplicaciones industriales más comunes son:
Pulido
Taladrado
Pulido espejo
Lavado
Trefilado
Rectificado
Corte
Otros
Uno de los medios filtrantes es la tela no tejida, la cual está formada por filamentos unidos por medios mecánicos, térmicos o químicos, que dan como resultado una superficie porosa. Algunos de los materiales utilizados para la tela no tejida es el polipropileno, el poliéster, el rayón entre otros.
Existen varios procesos de fabricación de estas telas, como:
Spunbond: Consiste en fibras extruidas largas y continuas, las cuales se estiran para poder alinear las cadenas poliméricas, lo cual le otorga una fuerte resistencia a la tela.
Metlblown: Consiste en fibras cortas y no continuas, lo cual permite obtener una tela con poros muy cerrados, para evitar el paso a partículas demasiados pequeñas como el polvo, gérmenes, etc.
Wetlaid: Combinación de fibras de pulpa con meltblown de polipropileno. Este proceso permite obtener un producto muy absorbente debido a las características de las fibras de pulpa.